Vudú

El vudú, magia vudú o conjuros vudú es un tipo de magia practicada en variedad de pueblos de África Occidental. La magia vudú lleva siglos siendo desarrollada por los pueblos Ewe, Kabze, Mina y Fon, que abitan actualmente países como Ghana, Togo o Benin. La palabra vudú proviene del idioma Fon, en el que significa espíritu. El vudú se popularizó en Occidente de la mano de los esclavos que fueron llevados desde sus tierras ancestrales en el África Occidental a las plantaciones y minas del Nuevo Mundo. Es por esto, que el vudú hoy en día es más popular en países como Haití, República Dominicana, Cuba, Jamaica, Puerto Rico, Brasil o el sur de los Estados unidos, donde un mayor porcentaje de la población es de ascendencia africana.

Pese a que en Occidente se conocen principalmente los aspectos mágicos del vudú, el vudú es mucho más que esto. Se trata de una religión seguida por millones de personas, con una cosmología propia y mitos de creación. El vudú seguido por la diáspora africana en el Nuevo Mundo se diferencia del vudú africano en la mezcla de elementos provenientes de religiones europeas como el Cristianismo así como tradiciones nativas del continente americano y de los descendientes de pueblos africanos de otras regiones, como los pueblos congo del África Central.

Vudu

La cosmología vudú gira en torno al papel de los espíritus (vodun en lengua Fon) en la vida cotidiana, así como en la importancia de otros elementos de esencia mágica y celestial que dominan y controlan la vida en la Tierra, existiendo una organizada jerarquía entre estas entidades mágicas. Los vudús controlan todos los elementos del Mundo, desde las rocas y los árboles, a las personas y pueblos, etnias y naciones enteras. Los vudun, o espíritus del vudú son el centro de la vida espiritual e interceden a modo de intermediarios con entidades superiores. Este aspecto facilito la aparición de sincretismos entre el vudú y el catolicismo, al suponer un paralelismo entre el papel de los santos y vírgenes con el de los vodun. Los seguidores del vudú también dan gran importancia al papel de los antepasados, defendiendo que los espíritus de los fallecidos siguen entre los vivos.

El mito de creación del vudú defiende que el Universo fue creado por una deidad femenina llamada Mawu, quien dio a luz a siete hijos a cada cual dio poder para controlar un reino de la naturaleza. La divinidad Mawu e relaciona con la Luna, mientras que la principal divinidad masculina, llamada Lisa, e relaciona con el Sol. En otras tradiciones Lisa es conocido como Legba y se le representa con símbolos fálicos y sexuales. El más importante de los hijos de Mawu y Lisa es Dan, quien no tiene género o sexo, por lo que es capaz de crear el equilibrio que permite la existencia de paz y orden. Todos los objetos y seres de la creación son considerados divinos y reflejan el poder de las deidades que los crearon. De esta forma, las medicina tradicional vudú enfatiza el papel de los vodun en los distintos elementos curativos. Los talismanes vudú, denominados fetiches, suelen estar compuestos por partes disecadas de animales u objetos de la naturaleza.

En la religión vudú, los rituales mágicos suelen ser llevados a cabo por sacerdotisas que buscancontectar con la divinidad madre Mawu o con divinidades menores que puedan interceder para conseguir favores. En muchos pueblos de África Occidental, las sacerdotisas vudú realizan ceremonias como bodas y funerales y son una de las personas más importantes de sus comunidades. Las sacerdotisas vudú también forma parte en la toma de decisiones en todo tipo de aspectos que puedan afectar a la vida de la comunidad.

Vudu

 Los sacerdotisas y sacerdotes vudú son elegidos en algún punto de sus vidas por un oráculo, tras lo que se recluyen en un convento para aprender los secretos de la magia y la religión vudú. Los oráculos también designan quien desempeñará el papel de alto sacerdote o sacerdotisa, la máxima autoridad religiosa en la religión vudú.

Las variedades caribeñas del vudú están más centradas en los aspectos mágicos y especialmente en la magia sobre otras personas que el vudú africano, que en general no sigue este tipo de prácticas. Las variedades más populares son aquellas desarrolladas en las colonias francesas, como el vudú haitiano o el vudú de Luisiana. En estas variedades la deidad suprema es conocida como Bondye, del francés Bon Dieu (Buen Dios). Bondye no suele interceder por los hombres, por lo que para llegar a el, los sacerdotes vudú interceden a deidades menores llamadas Loa. Existe multitud de Loas, cada uno de ellos centrado en un aspecto de la realidad. Los sacerdotes vudú cultivan relaciones personales con cada uno de estos Loas, y según su grado de conexión son capaces de conseguir favores. Las sacerdotisas veneran a los Loa a través de la preparación de altares, el ofrecimiento de sacrificios y la presentación de bailes, música y ceremonias de posesión.

Los templos en el vudú haitiano son denominados Nounfour. Para la preparación de las misas, es necesario preparar los altares durante al menos dos días antes de cada servicio. La misa comienza con un a serie de cantos y oraciones a distintas divinidades africanas y cristianas, tras lo cual se van dedicando cantos a las distintas familias de divinidades vudú. Según la misa avanza, los participantes van siendo visitados por distintos espíritus en forma de posesiones y trances.

La devoción a cada Loa supone el seguimiento de una serie de “tabús” o reglas de comportamiento impuestas por cada uno de ellos. Distintos Loas pueden imponer distintos tabús, en ocasiones contradictorios entre ellos. El seguimiento de los tabús garantiza el beneficio de dicho Loa, si bien puede perjudicar la relación con otros espíritus. Es por eso que cada chamán vudú cultiva las relaciones con un número determinado de Loas de acuerdo a sus habilidades. La ruptura de los tabús puede desencadenar enfermedades, pobreza, muerte de familiares o la propia muerte. En ocasiones pueden ofrecerse sacrificios animales. A nivel individual, los practicantes de vudú suelen tener uno o varios altares dedicados a sus ancestros, así como a distintas divinidades y santos cristianos. El tipo de altar más sencillo consiste simplemente en una vela y un vaso transparente de agua y unas flores. En una casa de seguidores de vudú, es habitual que los únicos objetos religiosos a la vista sean rosarios y santuarios cristianos. Esto es debido a que, hasta tiempos recientes, las prácticas vudú han sido perseguidas, por lo que lo seguidores no tenían más remedio que ocultar los objetos identificativos de la religión.   

Referencias

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